viernes, 19 de junio de 2015

INTRODUCCION

INTRODUCCION


Decisión es sin duda una palabra popular y frecuentemente usada. Al contrario de lo que ocurre con otros términos, se puede afirmar que generalmente es usada con corrección y propiedad. Cualquier persona conoce perfectamente su significado y quizás no sería muy arriesgado afirmar que en parte se debe al hecho de que es un acto íntimamente ligado a la naturaleza de la actividad humana. Sin embargo, y a pesar de ello, vamos a intentar adentrarnos en su significado y sus implicaciones. Porque el acto de decidir, pese a ser tan natural y frecuente, incorpora un buen conjunto de elementos que no siempre son considerados adecuadamente.

Las situaciones problemáticas aparecen continuamente y requieren nuestra atención. Las posibles consecuencias del problema pueden afectarnos en distintos grados y, por tanto, el problema acaparará en mayor o menor medida nuestro interés. Estas situaciones requieren un esfuerzo de clarificación y obtención de información para definir el problema.

Si el acto de decidir es tan frecuente y natural, podemos preguntarnos qué es lo que motiva el interés por formalizarlo y por desarrollar sistemas de análisis de las decisiones. La respuesta a esta pregunta es bien sencilla: las decisiones que tomamos son susceptibles de ser mejoradas con la ayuda del análisis. Correr es igualmente un acto natural para el ser humano, sin embargo equipos especializados analizan la forma en que lo hacen los atletas de élite para mejorar su carrera. En este último caso la mejora es fácilmente observable, existe una medida inmediata de la velocidad y la resistencia. Igualmente, para poder medir la mejora en la toma de decisiones será preciso definir también qué es lo que se entiende por una buena decisión.